EL PINOT NOIR ARGENTINO
- EL PINOT NOIR ARGENTINO -
Si hoy estás pensando ir a comprarte un vino, ¡compra un Pinot Noir! La experiencia de beber este vino radica en lo distinto que es, en la riqueza de sus aromas, elegancia y suavidad. Pero ¿te animas a comprarlo? Lee esta nota y descubrirás una cepa tinta que te acompañará para siempre.
El Pinot Noir tiene sus orígenes en Francia, más precisamente en la zona de la Bourgogne, y alcanza su máxima expresión acompañando al Chardonnay y Pinot Meunier en la elaboración de los famosos Champagnes franceses. Es una variedad de ciclo vegetativo corto y presenta ciertas dificultades para cultivarla como así también para vinificar. Gusta de climas fríos, de suelos con buen drenaje y es susceptible a las heladas porque brota temprano, y no es recomendable en climas muy cálidos ya que madura pronto.
Pese a estas aclaraciones, con una buena conducción del viñedo y el clima propicio, esta cepa se da muy bien en la Argentina, dándonos vinos en muchos casos de un color rojo de intensidad media, con reflejos color teja, limpio y brillante.
En Nariz pueden ser afrutados con aromas de frutos del bosque, cerezas, aromas sutiles y complejos cómo violetas, lilas, eucaliptos con notas que recuerdan a hongos y encuentra expresiones muy amables realzando los aromas y sabores con la crianza en barrica. En boca nos confirma siempre la nariz y nos deja una sensación aterciopelada, fina y presenta taninos moderados que lo hace persistente en el paladar sin ser agresivo.
Es un vino extremadamente suave, fresco y frutal con muy buena acidez y tiende a expresar características propias del Terroir. Realmente es una experiencia de los sentidos poder disfrutar de una copa de Pinot Noir. Su color, aroma y sabor nos invitan a un recorrido por los sentidos de manera suave, tranquila, con un toque de elegancia y es inevitable disfrutarlo en el paladar, llenándonos de placer. El Pinot Noir es por sobre todas las cosas aroma, textura suave y elegancia en su más genuina expresión.
Como es una uva de difícil adaptación requiere de un clima frío para lograr buenos resultados y su cultivo resulta un desafío en Argentina. En el valle de Uco en Mendoza, se están obteniendo muy buenos resultados y en San Patricio del Chañar, Neuquén, en la Patagonia se han logrado excelentes varietales tintos de Pinot Noir y es ahí, en las zonas patagónicas donde esta variedad ha encontrado su mejor expresión dando tintos de fuertes tonalidades a la vista, aromas intensos, buena estructura, concentración y cuerpo en boca.
Donde están exividas, las botellas de Pinot Noir las vamos a distinguir fácilmente por su singular botella (tipo Borgoña) más ancha empezando al final del pico y de hombros caídos, tan característica de este Cepa. El consumidor que gusta del vino descubre en este la alternativa perfecta a la hora de beber un tinto no tan potente y más bien suave, elegante pero sin dejar de lado lo complejo y la buena estructura. Precisamente ese es el punto, el disfrute del Pinot Noir es que es un vino tinto distinto.
El mundo del vino es apasionante y cuando uno inicia el recorrido por sus caminos es para siempre. Las catas, las charlas con amigos, el disfrute entre copa y copa, el sentir los aromas y sabores, viajar y conocer gente que tiene tu misma pasión y gusto; beber una copa de vino con amigos o solo, es verdaderamente un regalo de la vida. Es por eso que los invito a servirse una copa de Pinot Noir, en este caso, e iniciar este camino tan hermoso y gratificante para el alma, lleno de experiencias que es el recorrido de los caminos del mundo del vino.
Marco Del Castillo Maldonado
