EL VINO ROSADO: UN PLACER FRESCO Y DELICADO
- EL VINO ROSADO: UN PLACER FRESCO Y DELICADO -
El vino es una de las bebidas más nobles y versátiles que existen, sin importar el contexto donde nos encontramos, podemos apreciarla y disfrutarla ya sea de día o de noche, gracias a la variedad de propuestas que tenemos, ya sean vinos tintos, blancos, rosados, naranjas, espumosos, encabezados, fortificados, entre otros.
Haciendo énfasis en la temperatura, cada propuesta puede ser un verdadero placer en donde nuestras percepciones y sentidos cedan ante el encanto más sublime y simple de beber una copa de vino.
Es así que llega el clima más propicio para acompañar esta bebida que entre distintas propuestas frescas, suaves y fáciles de beber y que mantengan ese sentir de distinción al momento de disfrutarla, resalta una que con firmeza está ganando más adeptos entre un público ávido de conocer y sumar gustos y aromas, esa es la del Vino Rosado.
Lejos ya de pensar que es un vino logrado para las mujeres, ¿Quién lo habrá pensado así? desde su color en la copa, nos seduce e invita a degustar. Para beberlo frío es una excelente elección, que suma a los vinos blancos, a la hora de buscar una opción que nos genere placer y frescura.
Tratando de acercar la historia del vino a todos, cabe aclarar que no existe una uva “rosada” que sea apta para la vinificación dentro de su génesis, con la cual, poder lograr un vino rosado. En contra del colectivo común de pensar que el vino rosado deviene de una uva de color rosé, rosado o rosa, este se genera de cualquier uva tinta y su color se da, entre otros causas, por el tiempo que el hollejo o la piel de la uva tenga contacto con el jugo o mosto obtenido de la uva, dando como resultado un vino de color rosado, en algunos casos, profundo y en otros más suaves, que pueden ser secos o dulces en boca.
El método de elaboración de los rosados de mayor calidad es la de El Sangrado, este se logra acumulando las uvas en un tanque de acero inoxidable dejando que el peso de las mismas de lugar al prensado natural que da el jugo, en este proceso, este jugo tiene muy poco tiempo en contacto con el hollejo, obteniendo un mosto o jugo, de color rosado, muy claro o pálido. También está el método de Prensado directo, donde las uvas son prensadas junto con los hollejos y cuando se logra el color deseado, se corta el prensado.
Otro método es el de La maceración Corta, que es la de uso frecuente, debido a su rapidez y bajo costo, consiste en dejar el jugo o mosto junto con el hollejo hasta lograr el color requerido, llegado a eso, se separa la parte sólida y el mosto sigue su proceso de fermentación.
Lejos de los detalles técnicos, la idea es saber los distintos métodos para respaldar el costo de cada botella, al momento de ir a comprarla. El método de elaboración es un punto sensible en la línea de costos a la hora de definir el valor de un vino.
Existen rosados de distintas uvas tintas, en el mercado nacional encontramos, por lo general, rosados de Malbec, de Merlot y de Pinot Noir, Criolla entre otros y en su mayoría secos. En California elaboran muchos rosados de Zinfandel, en España de Tempranillo, Garnacha y en Francia de Cinsault, Granache, entre otros, agregando su impronta e historia personal..
En la propuesta local encontramos exponentes de altísimos atributos y aun precio que en relación a la calidad es estupendo. Beber el L’Argentin de Malartic Rosado, 100% Malbec, es una delicia que bien uno puede disfrutar durante muchas botellas, como así también el Lagare Blanc de Noir de Malbec y Pinot Noir, de color y nariz excelentes como en boca.
A esta lista imaginaria se suma el Don Manuel Villafañe Blac de Petit vedot, presentado en sociedad como un vino blanco, su color suave y ligeramente rosa producto de la alta concentración de antocianos en el hollejo, nos deja soñar que bebemos un excelente vino rosado de calidad, elaborado con uvas Petit Verdot es un vino atrayente y sumamente simple y fresco al beberlo.
Así mismo uno de los rosados que no podemos dejar de conocer es el Altosur Malbec – Rosé de Bodega Sophenia, un jugo de Malbec hecho vino. De aromas delicados, color profundo y bien marcado, en boca nos devuelve el sabor de todo lo antes mencionado. No podría dejar de nombrar el Amalaya Rosado de Corte Malbec – Torrontés, desde Los valles calchaquíes en Salta, este dúo vides es fascinante.
La profundidad e intensidad de su color, los matices sensoriales que descubrimos en nariz y la mineralidad y acidez que percibimos al beberlo, es sin duda una etiqueta que debemos conocer.
El vino rosado como tal, se presta para una variedad de acompañamientos o maridajes, va muy bien con carnes rojas o blancas sin muchas especies o condimentos, asadas o al horno, pastas suaves de salsas rojas, con queso o blancas, es ideal para hacer “maridajes por color” con salmón rosado, langostinos o camarones, pulpos y distintos frutos de mar con poco ajo y sal, así mismo para beber solo acompañado de un buen libro en el living, en el balcón de la casa o al borde de la piscina, al sol o a la sombra, eso sí, en una frappera para mantener su temperatura y frescura.
Se puede disfrutar con un habano o puro que sean suaves y jóvenes. En cuanto a la temperatura de servicio, se disfruta a plenitud a 11ºc y 12ºc sería lo ideal.
No hay mejor momento para beber un vino que aquel en donde nuestro paladar y ganas lo pide, es ahí que hoy, en medio de estas temperaturas propias del año, en la que uno busca un refugio que aminore nuestra sensación térmica refrescando nuestra boca, es que un vino rosado puede llegar a marcar el inicio de una nueva aventura organoléptica, sensitiva, en la que nuestros sentidos se entreguen a un nuevo y exquisito inicio de disfrute.
Marco del Castillo Maldonado
Sommelier
