El universo de Marcos Tripicchio
Equilibrio entre la estructura racional de la arquitectura y la libertad expresiva del arte abstracto.
Marcos Germán Tripicchio es un arquitecto y artista plástico argentino cuya trayectoria se nutre del equilibrio entre la estructura racional de la arquitectura y la libertad expresiva del arte abstracto.
Nacido en 1970 en Baradero, provincia de Buenos Aires, proviene de una familia con raíces en la orfebrería, la herrería y la música, herencia que cultivó en él la destreza manual y la creatividad desde temprana edad. Esta formación temprana lo llevó a estudiar arquitectura en la FADU (UBA), donde se graduó, para luego desarrollar su faceta como artista plástico de manera autodidacta.
Con más de 25 años de experiencia en el campo de la arquitectura, ha desarrollado y ejecutado proyectos para clientes e inversionistas en el nicho de viviendas unifamiliares en countries y barrios privados de zona norte del GBA, siendo integrante del estudio GRUPOII Arquitectura. Su trayectoria en el mercado suma casi 300 obras concretadas.
Para Marcos, esta dualidad define su esencia creativa, sintetizada en la frase de Antoine de Saint-Exupéry que lo describe: «La intuición es la lucidez que el corazón conoce y la mente ignora».
Actualmente reside y trabaja en el barrio de Belgrano, CABA, y se prepara para presentar su obra en la muestra colectiva «Abstractos» —bajo la curaduría de Andy Benegas—, que se llevará a cabo el jueves 6 de agosto a las 18:30 hs en el Vilaró Art Wine Hotel (Perú 845, San Telmo), junto a un destacado grupo de artistas.
Paralelamente, su práctica artística se despliega en el arte abstracto, un lenguaje que utiliza para expresar lo intangible: emociones y pensamientos que no pueden ser descritos con palabras. A través del color, la forma y la textura, busca hallar el equilibrio entre el caos y la armonía, lo espontáneo y lo intencional, creando composiciones que invitan a la contemplación y despiertan interpretaciones únicas en cada espectador. En este punto se produce el verdadero diálogo entre ambas disciplinas: mientras la arquitectura le otorga el rigor de la línea recta, el plano técnico y el método, el lienzo y el acrílico le permiten volcar el gesto libre, la textura y la desmaterialización de las formas sin restricciones.
Su mirada artística, sin embargo, trasciende los límites del proyecto arquitectónico y se ha visto profundamente enriquecida por la experiencia vivida en sus viajes alrededor del mundo. Al recorrer grandes urbes como Nueva York, Los Ángeles, París, Roma, Venecia, Florencia y Londres ha absorbido las imágenes, luces, geometrías y atmósferas particulares de cada metrópoli, incorporando esa diversidad cultural y visual a su lenguaje plástico. Estas vivencias se traducen directamente en sus obras a través de paletas que dialogan con el pulso urbano, la superposición de planos y los contrastes lumínicos que remiten a la memoria de esos paisajes.
Nota de Comunicación Institucional|Bebiendo Placeres®
